Si te has creído la mentira de que «si no tienes una web no existes», es el principio del fin de tu negocio online.
Porque sí, puedes tener una web en media hora.
Otra cosa es que alguien la visite, se quede, y encima… compre.
¿Necesitas una web? Por supuesto.
¿Esa web puede estar hecha de cualquier manera? No, si no quieres que acabe convertida en un cementerio virtual donde nadie entra, nadie compra y nadie recuerda que existes.
Esto no va de tener una web más bonita.
Ni de instalar más plugins.
Ni de seguir plantillas que usan todos los negocios que no venden un colín.
Hay algo más.
Un puñado de claves (que casi nadie conoce, ni aplica) para crear una web (y un embudo de ventas) que se convierta en una máquina de generar clientes de verdad.
Las vemos todas aquí.
De hecho, son varios los errores que se suelen cometer. Y cuando los cometes, pueden pasar cinco cosas:
No sabes por qué, pero hay algo que no encaja. Lo notas tú… y lo nota cualquiera que entre. Sabes que no representa lo que haces. Que no transmite tu valor. Que si alguien la ve, va a salir con más dudas que certezas. Y eso jode.
Te comparan, te regatean, te preguntan por el precio antes de saber lo que haces. Para ellos, eres igual que el resto de competidores. Y al final eligen al otro. Porque para ellos eres «uno más». Aunque tú sepas que no lo eres.
Los pocos que llegan, desaparecen. Tu web no deja huella. No conecta. No se quedan con tu nombre. De hecho, puede que les gustara tu web cuando la conocieron, pero en dos días ya no saben ni en qué pestaña te vieron.
Puede que nada de lo anterior ocurra, porque ni siquiera recibes tráfico. Ni leads malos, ni buenos. Nada. Cero. Y tú ahí, preguntándote por qué tu cuenta bancaria parece un desierto. Quizá el problema no es tu web. Quizá es que estás gritando al vacío.
Si haces lo que hace la mayoría y tu web parece un escaparate polvoriento en una calle sin luz —ya seas emprendedor con ganas o delegues a un diseñador que repite fórmulas copiadas— da igual lo bueno que seas.
Lo que vendes se va a ir al carajo.
No por falta de talento.
Sino por una web que no tiene ni alma, ni estrategia, ni propósito.
Y lo peor: tú mismo la pusiste en medio del camino como si no pasara nada.
Y emprender ya es suficiente complicado como para ponerte un palo en la rueda de la bici a ti mismo con algo tan importante como es tu web.
Yo he estado ahí:
Le eché horas como si me fuera la vida.
Invertí más pasta de la que me gustaría confesar (y con eso podría haber vivido como un mafioso retirado en una playa de Tailandia durante unos cuantos años).
Me tragué noches sin dormir, broncas con la familia, y esa culpa silenciosa de sentir que todo ese esfuerzo no servía para nada.
Resultado:
Y no fue por falta de ganas.
Fue por no saber lo que hoy sí sé.
Entonces hay algo que debes entender.
No es cuestión solo de aprender a montar la web.
Es cuestión de evitar las cagadas que comete el 99% de la gente cuando lo intenta por su cuenta (y que luego acaba pagando con creces por arreglarlas).
Errores como estos:
No porque no tengas cabeza, ni ganas.
Sino porque, además de ser un fenómeno en lo tuyo, tienes mil frentes abiertos:
Clientes, entregas, familia, vida, horas que dormir.
Y encima, te toca pelearte durante meses con una web…
…como para que al final no funcione.
Frustración. Pérdida de tiempo. Y una web que no te representa ni te ayuda a vender.
Y ni hablar de encontrar a un profesional que lo entienda.
La mayoría solo sabe hacer escaparates bonitos.
Pero tú no quieres una web bonita. Quieres una que venda, conecte y te posicione como la mejor opción.
Por eso muchos emprendedores que me escriben me dicen lo mismo:
«Mi web parece una tragaperras. Le meto tráfico, pero no sale nada.»
Y es normal. Porque nadie te ha explicado cómo hacerla bien ni por qué funciona lo que funciona.
Sí, cursos de “crea una web profesional” o “Crea una web en WordPress” hay miles.
Bajas a la calle ahora, le das una patada a la primera piedra que veas, y te salen 80 cursos que se quedan solo en lo técnico y lo básico.
Técnica por aquí, tutorial por allá.
Sales con una web montada… pero vacía por dentro.
Sin alma, sin mensaje, sin estrategia.
Lo que tú necesitas es otra cosa.
Un mapa claro. Una guía paso a paso. Un método con criterio.
Algo que no solo te diga dónde hacer clic, sino cómo crear una web que te separe del rebaño, que hable por ti y que te consiga los clientes que ahora te ignoran.
Eso es lo que te presento aquí.
La historia no avanza hacia adelante… sino hacia atrás.
Y funcionó.
¿Por qué?
Porque cuando haces las cosas al revés de cómo las hace todo el mundo, el resultado deja de ser predecible… y empieza a destacar.
Con una web pasa exactamente lo mismo.
La mayoría sigue el mismo orden:
Primero diseño. Después textos improvisados. Y, si queda tiempo, estrategia (si es que llega a existir).
Aquí lo vamos a hacer al revés.
Como en Memento, al invertir la secuencia, el resultado final cobra sentido.
Aquí conviertes tu web en la mejor producción de tu negocio, diseñada para vender 24/7.
Del primer boceto al estreno.
Y no, lo que te voy a presentar no es un curso random de «Crea tu web y ya te apañas tú solo si la web que te sale es una mierda».
Tampoco es nada similar a lo que puedes encontrar en los miles de cursos de Youtube o de Udemy & Company.
Y, sobre todo, lo que te aseguro que no es, es otra fábrica de webs clonadas que parecen hechas en la misma tarde de resaca.
Lo que estoy a punto de presentarte es tu billete de avión para aumentar enormemente las posibilidades de mejorar los resultados de tu negocio.
Para convertirte en un referente de tu sector, darte a conocer de la mejor manera posible y ser percibido como la mejor opción de cara a tus potenciales clientes.
Algo que después de aplicarlo en mis proyectos y en proyectos de clientes, marca un antes y un después en el negocio y en la estrategia online.
Porque a mí, personalmente, me permitió pasar de cobrar 500€ o menos por una web, con los clientes regateándome el precio y cobrando en dos plazos (a veces el segundo nunca llegaba porque el cliente desaparecía), a cobrar más de 6500€ por una web, cobrando el 100% por adelantado y sin ponerme ni una pega por mi trabajo.
Y no solo por la web: por lo que transmite. Por cómo está pensada. Por cómo convierte.
Pasé de la inmundicia digital y de ser un pardillo total al que el cliente pisoteaba, a cobrar más de lo que hubiera podido imaginar cuando empecé, trabajando con clientes que me respetan a mí y a mi trabajo incluso antes de tener la primera llamada conmigo.
¿Magia?
No.
Solo estrategia.
Y una forma concreta —probada— de construir tu web, reuniendo todos los ingredientes necesarios para que se convierta en un arma que hable por ti cuando tú estás durmiendo.
Y tú ahora puedes hacer lo mismo.
Porque todos esos ingredientes y conocimientos que me permitieron eso, te los cuento en…
– UNA WEB DE CINE –
Un programa de mentoría donde no solo aprenderás a crear tu propia web:
Aprenderás a diseñarla, escribirla y montarla de forma que tus clientes potenciales sientan que solo hay una opción posible: tú.
Y no solo tu web, sino un embudo de ventas que te ayudará a hacer la venta mientras sales a pasear al perro.
No es teoría enlatada.
Es acompañamiento real.
Paso a paso, punto por punto.
Corrigiéndote, guiándote y afinando todo lo que haga falta en cada parte del proceso para que tu web te consiga más y mejores clientes.
Porque sí, claro que puedes hacerte una web en un finde y subirla ya mismo.
Como hace casi todo el mundo.
Y no digo que todos se mueran de hambre.
Pero la mayoría sí están dejando miles de euros encima de la mesa cada mes…
…simplemente porque su web no dice nada.
No conecta, no convence, no convierte.
Y eso es absurdo.
Cuando montas un negocio (ya sea físico u online), lo haces con el objetivo de ganar el mayor dinero posible para tener la vida que deseas.
Entonces, no tiene sentido hacer una web sin la ambición de querer exprimirle todo el jugo posible, como hacen la mayoría de negocios que tienen webs que parecen clones de Aliexpress entre ellos.
Es como si tienes una primera cita con la chica de tus sueños y te presentas en pijama y zapatillas con forma de cocodrilo.
Si ya vas a invertir tu tiempo, tu energía y tu dinero en tener una web, ¿por qué no hacer una que trabaje por ti?
En pocas semanas —poniéndole solo 1 hora al día, sin prisa, pero sin pausa— tendrás una web que:
Para eso necesitas que tu web esté diseñada con cabeza, con intención… y con método.
Y que les agarre de la mano y no les suelte hasta que te den su sucio dinero.
Y para ello, necesitas dominar los 3+1 niveles que debe tener tu web.
Cada uno es una capa que se suma a la anterior y multiplica su efecto.
Y cuantos menos niveles tengas… más te vas a comer los mocos.
(Spoiler: la mayoría de webs de negocios se quedan como mucho en el nivel 2. Muchas de ellas, en el nivel 1).
Inclúyelos todos y te convertirás en la opción preferida de tus clientes.
Será letal.
No te voy a decir que es fácil.
No lo es.
Va a requerir atención, esfuerzo y decisiones.
Pero cuando lo hagas, vas a conseguir lo que muchos intentan durante años sin saber por qué no les funciona.
3+1 niveles que te dan una ventaja injusta sobre todos los que siguen haciendo webs «porque hay que tener una».
En Mementory Studio los veremos uno a uno.
Y los aplicarás en la tuya desde el minuto uno.
Este es el primer escalón.
Aquí es donde se decide si tu web va a ser una herramienta útil… o un dolor de cabeza.
Es la parte técnica, el cómo hacer la web en sí.
Es el nivel más básico y donde se queda la mayoría de webs de negocios.
Una web se puede hacer de muchas maneras: con WordPress, con Joomla, con Wix (sí, hay gente que usa Wix jaja) con Prestashop, con Shopify, con programación a medida…
Y dentro de cada una de esas opciones, hay otras mil opciones más.
Por ejemplo, en WordPress (que es lo que veremos en Mementory Studio) tienes miles de temas para elegir, miles de plugins para instalar, miles de hostings para alojarlas…
La plataforma con la que la hagas y qué herramientas uses, puede marcar para bien o para mal la usabilidad de la web y tu cordura a la hora de trabajar con ella.
Si eliges bien, tendrás una web intuitiva, fácil de manejar y de modificar por ti, que cargue rápido, y que ofrezca una buena experiencia de usuario en general.
Si eliges mal, tendrás una web que se convertirá en tu peor enemiga, y en algo infumable para la gente que la visite.
Y elegir mal es mucho más fácil y frecuente de lo que imaginas.
Por eso, entre otras cosas, vamos a ver:
Estas son solo algunas de las cosas más importantes que aprenderás, pero hay muchas más.
Con esto, sabrás crear una web funcional, rápida y estable desde cero, aunque la herramienta más sofisticada que hayas usado hasta ahora sea el Bloc de notas.
Además, usarás las herramientas que más te faciliten la vida a ti y a tus clientes potenciales.
Ok. Ya tienes tu web montada.
WordPress, tema por defecto, logo cutre, botón de contacto.
Listo.
¿Y ahora qué?
¿De verdad crees que eso va a vender?
Tu web no puede parecer una más entre 12 millones.
No puede parecer hecha por obligación, ni por salir del paso.
Porque si da pereza mirarla, imagínate confiarte dinero a través de ella.
Aquí es donde la mayoría cae:
emprendedores, diseñadores, freelance…
Muchos con webs con lo que yo llamo “diseño de supervivencia”:
Secciones desordenadas, colores sin sentido, textos sin coherencia, y una navegación tan fluida como una piedra cuesta arriba.
Resultado:
Una web que no transmite autoridad ni profesionalidad.
Transmite desgana.
Y eso es justo lo que recibe tu cliente.
Es una buena manera de ahuyentar a los clientes potenciales que aterrizan en tu web.
Si de primeras perciben un diseño pobre, poco trabajado y que no inspira confianza, abandonarán tu web más rápido que Leonardo DiCaprio dejando a su novia el día de su 25 cumpleaños.
En este nivel te voy a enseñar a evitar eso desde el minuto uno:
El objetivo de este nivel no es que tu web gane premios.
Es que no espante clientes.
Y que, al verla, tu cliente potencial piense: «Ok, esto va en serio.»
El diseño atrae.
Pero lo que realmente vende… es lo que dices.
Y aquí es donde la mayoría se estrella:
Dedican días a elegir colores y tipografías…
y luego escriben los textos en una tarde, copiando a la competencia o, peor, preguntándole a ChatGPT sin criterio.
El camino más rápido al fracaso.
Porque da igual lo bonita que sea tu web:
Si lo que dices no engancha, no transmite valor y no demuestra por qué tú eres la mejor opción… estás fuera.
Lo más importante es, a la vez, lo más complicado de conseguir en una web:
Que tenga un buen mensaje diferenciador, que haga ver a tus clientes potenciales que conoces sus problemas y que eres la mejor opción para solucionarlos.
Un feo con labia que sabe lo que decir a una chica, puede ligar más que un guapo más aburrido que una cata de yougures naturales sin azúcar.
Del mismo modo, puede conseguir más ventas una web con diseño austero y un buen mensaje, que una web con un diseño de concurso pero que diga que «la satisfacción de nuestros clientes es nuestra prioridad y nos diferencia el trato personaliJAJA».
Domina el arte de la persuasión y la diferenciación y nunca más tendrás problemas para conseguir más y mejores clientes.
Este nivel va de eso:
De convertir tu web en una herramienta de persuasión, diferenciación y atracción.
Sí, vas a aprender a escribir.
Pero no a “escribir bonito”.
Vas a aprender a decir lo que hay que decir, de la manera exacta en la que tu cliente necesita escucharlo…
para confiar en ti, respetarte y querer trabajar contigo.
En este nivel veremos:
Este es el punto donde tu web pasa de ser «bonita» a ser peligrosa.
Aquí es donde haces que el cliente sienta que le estás hablando a él.
Y que solo tú puedes resolver lo que necesita.
Haz bien este nivel y no te volverán a comparar con tu competencia.
Te verán como la opción lógica.
Y punto.
¿Alguna vez has comprado o contratado algo nada más aterrizar en una web desconocida?
No.
Tu cliente potencial, tampoco.
Las personas somos así.
Necesitamos ver diferentes opciones y consultarlo con la almohada antes de deshacernos de nuestro dinero.
¿La mala noticia?
La mayoría de las personas que llegan a tu web no volverán nunca más, aunque les haya gustado lo que ofreces.
¿La buena?
Puedes hacer algo para evitarlo.
Y no, no es meter un pop-up cutre con «suscríbete a mi newsletter para recibir novedades».
Es diseñar tu web para capturar el correo de los que entran y meterlos en un sistema automático que los impacte una y otra vez, mientras les dejas claro que tú eres la mejor opción.
Centrando tus esfuerzos en la web para captar su correo y meterlo en un embudo de ventas que maximice drásticamente las probabilidades de que te termine comprando o contratando.
Esta arma de persuasión masiva desaprovechada por la inmensa mayoría de negocios impacta diariamente en la mente de tus potenciales clientes creando una credibilidad y una confianza que va a poner en fuera de juego a prácticamente toda tu competencia.
Solo de esta parte del programa se podría hacer (y se hacen, de hecho) un programa entero y cobrarlo por el mismo precio.
Pero aquí lo tendrás incluido con todos los demás niveles. Al menos, de momento.
Entre otras cosas, vamos a ver:
Este nivel es el que convierte una web bonita en una máquina de ventas constante.
Y es el que separa al que «tiene visitas» del que tiene clientes.
Mementory Studio es el punto de partida del éxito de tu negocio online.
Lo que hará que tu competencia maldiga el día en que decidiste entrar.
Puede que ahora parezca “solo” un programa para crear una web…
Pero cuando termines, vas a tener una máquina afinada para generar autoridad, clientes y ventas. Un negocio online con todas sus letras.
Vas a aprender en pocas semanas lo que a mí me costó más de 10 años de errores, pruebas, estudios y hostias.
Desde que no sabes ni lo que es WordPress, hasta que montas tu propia web y embudo de ventas con el que vas a maximizar las probabilidades de disparar las ventas de tu negocio.
Cambiará para siempre tu forma de ver la web de tu negocio, y la harás de forma que sea una pieza clave para su éxito.
Nunca has visto nada tan completo para crear lo que, a simple vista, puede parecer una «simple web».
Y una vez montado, será tu mejor comercial, disponible 24/7.
Un arma sigilosa que apuntará directamente a tus clientes potenciales para que te terminen soltando su sucio dinero.
Sí, es un programa denso y va a requerir trabajo y esfuerzo de tu parte.
Pero si lo haces, una vez lo dejes montado, estará trabajando para ti las 24h.
Sin cogerse la baja, sin vacaciones, y sin pedirte aumentos de sueldo.
Una web es tan buena como las herramientas sobre las que está construida.
Y tú no estás aquí para montar una web que parezca hecha en una tarde con lo primero que pillaste por ahí.
Por eso, te doy acceso a un pack de tema + plugins originales de primera línea. Los mismos que yo uso para crear webs rápidas, estables y preparadas para convertir.
Además, si necesitas un plugin específico para tu caso concreto, pide por esa boquita. Si lo tengo, te lo comparto sin coste.
Si no lo tengo, te diré si hay una alternativa fiable y ligera que funcione bien.
Voy a ser sincero contigo: las primeras webs que suele hacer la peña pueden llegar a ser bastante cutres a nivel de diseño, aunque les expliques cómo crear un gran diseño.
No porque no lo intentes, sino porque el diseño web tiene su curva de aprendizaje… y tu primera web la suele pagar.
Por eso, y porque quiero que tengas el mejor resultado posible, aunque sea la primera web que haces y pienses que «RGB» es un antiguo ciclo de estudios primario, te regalo una herramienta para conseguir un diseño profesional, atractivo y majestuoso con un par de clics en cuestión de minutos
Además de una clase extra donde te explico cómo hacerlo paso por paso.
Por si te lo estás preguntando, no tiene que ver con la IA, gracias a Dios.
Uno de los errores más comunes que veo es este: todo el mundo quiere una web bonita… pero casi nadie la tiene legal.
Y claro, luego vienen las sorpresas.
Las sanciones por no cumplir con el RGPD y demás mandangas no avisan. Y empiezan en 3.000€.
Por eso, en este bonus te doy:
Tanto si eres autónomo, marca personal, tienda online o vendes servicios: esto lo vas a tener resuelto.
Muchos diseñadores y agencias te entregan la web «lista», pero ni rastro de textos legales.
O con unos textos cutres y obsoletos de cuando ni existía la RGPD.
Con esto, tú vas a estar varios pasos por delante (y fuera del radar de sanciones).
La mayoría de webs ponen un formulario que dice: «Suscríbete a nuestra newsletter».
Y claro, nadie que no sea de su familia se suscribe con semejante gancho.
¿La alternativa?
Tener un lead magnet atractivo. Algo que sea tan útil, específico y valioso que tu cliente potencial piense: «me lo llevo ahora, toma mi correo».
En este bonus vamos a ver:
Esto es lo que convierte a las visitas anónimas en suscriptores calientes.
Y lo que convierte a tu web en una trampa sutil (pero eficaz) para crear relación, confianza y ventas.
Tener una web sin tráfico es como abrirte un OnlyFans y no enseñar cacho.
No importa lo buena que sea, nadie la va a ver si no sabes llevar gente a ella.
En este bonus vamos al grano:
Una vez tengas tu web y tu embudo montado, toca prenderle fuego al tráfico.
¿La vía más rápida para conseguir clientes potenciales? Publicidad bien hecha.
Sin quemar pasta. Sin parecer spam. Sin esperar 6 meses a conseguir resultados.
Aquí aprenderás:
Vamos a dejar algo claro desde ya: Inspirarte en tu competencia suele ser una receta para el fracaso.
Porque el 99% de las webs ahí fuera son un despropósito visual, estratégico y persuasivo.
Pero entonces, ¿en qué te inspiras?
Aquí es donde entra este bonus:
He filtrado por ti las webs del 1% que sí están bien hechas. No solo por diseño (que también), sino porque detrás tienen un mensaje trabajado, una estrategia clara, y una estructura pensada para vender.
Estas webs te van a dar claridad, enfoque e ideas que sí puedes adaptar a tu negocio.
Te soy sincero: nunca se me ha dado bien ponerle precio a lo que hago.
En otras formaciones, colegas del sector me han dicho que estoy mal de la cabeza por cobrar tan poco para el valor que doy.
Y quizás tengan razón.
Pero esto no es un curso más.
Es el mayor programa de acompañamiento que he sacado nunca.
Y toca absolutamente todo lo necesario para convertir tu web en una herramienta de captación y venta.
Vamos a hacer números.
Por un lado, si me contrataras la web + embudo para hacerlo directamente yo, el precio mínimo en estos momentos es de 6.500€ + impuestos.
Si fueras a contratar por separado a profesionales para que hicieran por ti lo que tú vas a aprender a hacer en esta mentoría (y con mi ayuda), esta es la cifra de partida que te costaría más o menos:
En total, también más de 6500€ sin exagerar.
Y si decidieras hacer una formación por separado de cada una de estas disciplinas, seguramente no invertirías menos de 2000€.
Y aun así, muchos acabarían haciéndotelo mal.
Te lo digo claro:
Mementory Studio vale más de 2000€ sin despeinarse.
No solo aprendes a hacerlo tú, sino que lo harás bien desde el principio, con ayuda, con corrección y con un plan completo para convertir tu web en un comercial que trabaja por ti 24/7.
Por eso, he querido ponerle un precio justo para todo el valor que contiene, sin que cueste los 6500€ que realmente vale.
Ni siquiera 2000€.
El precio de Mementory Studio va a ser de 1500€.
Pero no es lo que vas a pagar.
Quiero que esta primera edición sea algo especial.
Antes de ponerme a promocionar esta mentoría como un loco por ahí fuera, la voy a lanzar exclusivamente para esta humilde pero gran lista.
Y como agradecimiento a los conejillos de indias primeros que confíen en mí, el precio ahora es de:
995€ IVA incluido (o 331,66€ en 3 meses)
Si quieres ser uno de los primeros valientes que decida dejar de parecer uno más y empiece a jugar en otra liga, pulsa el bonito botón de aquí abajo para subirte a este tren:
– UNA WEB DE CINE –
¿Es una buena inversión?
Si estás aquí, es porque ya te has dado cuenta de que tener una web normalita no te va a traer los clientes que podrías tener.
Ahora bien… ¿te compensa invertir en aprender a hacer una web con estrategia, textos, embudo y sistema de captación que funcione 24/7?
No, claro que no.
Mejor mírate un par de tutoriales en YouTube con miniaturas chillonas tipo «🚀 CóMo CrEaR UnA WeB En 5 MiNuToS 🚀»
Y en un par de semanas, boom: líder de tu sector, seguro.
O… puedes seguir el mismo método que me permitió pasar de cobrar 500€ a más de 6500€ por el mismo producto, y que hoy aplico con clientes que me pagan eso por lo que tú vas a aprender aquí por una fracción.
Sigamos.
¿Para quién es esta mentoría?
Para personas que saben que su web debería atraer más clientes, pero no tienen claro cómo hacerlo.
Gente que no quiere una web bonita para enseñar, sino una que funcione para vender.
Da igual si no tienes ni idea de cómo se crea una web, o si ya tienes una que hiciste tú (o pagaste para que te hicieran) y no te atreves ni a compartir el enlace por vergüenza ajena.
Sirve tanto si estás empezando de cero como si llevas años con tu negocio y por fin quieres dejar de improvisar con lo más importante: la primera impresión que das.
¿Tu profesión, tu sector, tu producto?
No importa. Los principios que vas a aplicar funcionan si vendes servicios, productos o incluso tu alma al algoritmo de turno.
Yo ya tengo web, ¿es para mí?
Casi seguro que sí.
A menos que tengas una de esas pocas webs del 1% que ya combinan buen diseño, textos persuasivos, estrategia comercial y sistema de captación.
Y si es tu caso… lo sabrás.
Si en cambio no tienes web, o tienes una web que parece más un folleto digital que un sistema de ventas, esto es para ti.
¿Sirve solo para hacer/mejorar la web?
La web es solo la excusa.
Lo que vas a aprender aquí es cómo construir un sistema de captación, conexión y conversión.
La web es el centro, sí.
Pero alrededor de ella verás cómo atraer tráfico cualificado, cómo diferenciarte, cómo persuadir, cómo automatizar, y cómo vender.
Después de esto, tu web será solo una parte de lo que realmente habrás construido: un negocio online con todas sus letras.
Y todo lo que aprendas lo podrás aplicar también en emails, redes, flyers, anuncios o cualquier comunicación que hagas.
¿Cuánto dura?
La mentoría y el acompañamiento duran 3 meses. Tiempo más que suficiente para crear tu web y tu embudo paso a paso, con revisión, corrección y foco.
¿Vas justo de tiempo? Con una media de 1 hora al día, podrás avanzar sin agobios y tener todo listo para ponerlo en marcha.
¿Cómo será el funcionamiento?
Durante los 3 meses que dura la mentoría, tendremos 9 sesiones en directo por videollamada.
En cada sesión trabajaremos un bloque clave de la web y del embudo: desde la parte técnica, hasta el diseño, los textos, el sistema de captación, y todo lo demás.
Verás ejemplos, analizarás casos reales, y te mostraré cómo adaptar cada parte a tu negocio.
Entre sesiones, te tocará a ti ponerte manos a la obra.
Y todo lo que hagas, me lo enseñarás para que te lo corrija con lupa: te diré qué funciona, qué no, y cómo mejorarlo.
Al acabar el proceso —si haces los deberes— tendrás una web estratégica, persuasiva y con embudo operativo, lista para salir a cazar clientes.
¿Cuándo empieza?
Empezamos el 28 de octubre y terminamos el 28 de enero.
Mientras llega el 28 de octubre, tendrás acceso a mi curso «Érase una web en Hollywood» para que vayas familiarizándote y aprendiendo a montar la web y maquetar las páginas (te cuento más en la siguiente pregunta).
A partir del 28 de octubre, nos metemos de lleno en el resto de cosas importantes.
¿Será complicado hacer mi web si no tengo ni idea de webs ni de tecnología?
No. Y te explico por qué.
Con la mentoría, tendrás acceso a mi curso «Érase una web en Hollywood».
Es un curso pensado para personas que no tienen experiencia previa, que se llevan regular con la tecnología… o que nunca han hecho una web en su vida.
Te enseño el proceso paso a paso, grabando mi pantalla, desde cero hasta tener la web montada y maquetada.
Nada de tecnicismos. Nada de líos innecesarios.
Y si en algún punto te surge una duda (que es normal), podrás preguntar y te responderé para que sigas avanzando sin atascarte.
En resumen: no necesitas experiencia previa. Solo tienes que hacer lo mismo que hago yo en cada vídeo, como el crío que imita a su madre fregando los platos (y sin romper ninguno).
¿Qué pasa justo después de comprar la mentoría?
En cuanto completes la compra, tendrás acceso inmediato a mi curso «Érase una web en Hollywood».
La idea es que empieces a familiarizarte con las herramientas y el entorno para que, cuando arranquemos la mentoría, no estés en pañales digitales y podamos avanzar mucho más rápido en la maquetación.
El acceso al curso es para siempre, para que lo consultes cuando quieras.
Recibirás un email con tus datos de acceso y con toda la información importante sobre la mentoría.
Y te mantendré informado para que sepas exactamente qué hacer, cuándo hacerlo y cómo aprovechar al máximo cada sesión.
En resumen: desde el primer minuto que entres, ya aprenderás a construir tu web y sin perder tiempo.
¿Hay factura?
Para hacer el pago quedaremos en el callejón que hay al cruzar la esquina. Solo efectivo. Billetes sin marcar. Si me preguntan, diré que no te conozco de nada.
Ahora en serio: claro que hay factura. La recibirás en uno de los emails que te llegarán al hacer el pago y también la podrás descargar desde el apartado «Mi cuenta».
¿Puedo pagar a plazos?
Sí, puedes pagar en 3 meses usando el método de pago “Klarna».
¿Hay garantía de devolución?
No. La compra es definitiva.
Esto no es un curso grabado que puedas mirar por encima y devolver si no te convence el color de los botones.
Es una mentoría personalizada, con mi tiempo, mi corrección y mi implicación.
Si entras, es porque vas en serio. Si no, mejor no entres.
¿Ese precio por aprender a crear una web? Por ese precio puedo contratar a alguien que me la haga
Suerte con ello si crees que por ese precio te van a hacer una web que te sirva de gran cosa.
Si te haces esa pregunta, es que todavía no has entendido que esto va mucho más allá de «tener una web».
Aquí no estás pagando por un archivo .zip con tu página montada:
Estás invirtiendo en un sistema que va a generar autoridad, diferenciarte y atraer clientes de forma constante.
Y si teniendo un negocio o siendo freelance crees que no vas a recuperar la inversión de esta mentoría, entonces:
En cualquiera de esos casos, mejor no entres.
Tu competencia te lo agradecerá.
– UNA WEB DE CINE –
the end